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El humanista Juan de Valencia (s. XVI)

Juan de Valencia (Loja (Granada), p. t. s. xvi – Málaga, f. s. xvi.) fue maestro de Gramática en la Escuela catedralicia de Málaga y escritor neolatino. Los escuetos datos biográficos proceden mayoritariamente del bibliógrafo del siglo xvii Nicolás Antonio, quien señala su nacimiento en Loja; hecho que el propio Juan de Valencia confirma en unos versos que dedica a Loja. Con todo, la revisión de los fondos parroquiales de las parroquias de Loja no ofrece mayor información, ya que muchos de sus documentos se conservan sólo parcialmente.

Se supone que se estableció en Málaga a comienzos de la década de 1540 (1542-1543), en donde murió hacia finales del siglo xvi. Según se infiere de las actas capitulares y de otros documentos de la Catedral de Málaga, es destacable su pertenencia a la Catedral de Málaga como portionarius o racionero y como preceptor en el Estudio catedralicio malagueño. Es precisamente su actividad en el Estudio de Gramática uno de los aspectos más relevantes de su biografía, ya que mientras estuvo al frente de este centro ejerció una notable influencia en el desarrollo cultural de la ciudad. La importancia de sus enseñanzas se constata en algunos de los ilustres alumnos que salieron de su escuela, entre los que sobresale el diplomático pontificio malagueño Luis de Torres y el canónigo y escritor Bernardo Alderete. Siguiendo a Terencio escribió una comedia sobre la parábola de Lázaro y el rico avariento. Escribió también Nineusis, en cinco actos y en latín macarrónico, pero en la que los criados y graciosos se expresan en castellano.

De sus obras se tiene referencia de su poema en hexámetros Pyrene, celebrando la paz con Francia y quizá perdido [1. Nicolás Antonio dice que vio esta obra en manos de un erudito amigo suyo el doctor Vázquez], y de un comentario a los Emblemas de Alciato. En esta última obra —editada en 2001— sigue la tendencia que otros humanistas, como Juan de Mallara y Francisco Sánchez de las Brozas, demostraron por el texto de Alciato y, en especial, por la tradición del comentario. Asimismo es destacable tanto el carácter didáctico de estos comentarios que iban dirigidos a sus alumnos, como los profundos conocimientos del mundo clásico que se constatan en las continuas referencias a toda clase de fuentes griegas, latinas, cristianas y humanísticas.

Además de los Scholia, escribió otras obras incluidas en un manuscrito —perdido— que perteneció al conde de Miranda y entró en la Biblioteca Nacional de Madrid formando parte de la Colección Gayangos.

Obras de Joannis Valentiae Loxani Scholia in Andreae Alciati emblemata in Ludouicum Torres [...] uirum erarii Pontificalis clericum, (ms. 6658, en Biblioteca Nacional de España).
Bibl.: B. Alderete, Varias antigüedades de España, África y otras provincias, Amberes, Iuan Hafrey, 1614; A. Nicolás, Biblioteca Hispana Noua, Mariti, apud uiduam et haeredes Joachimi de Ibarra, 1788, 2 vols.; J. López de Toro, “Juan de Valencia, escenificador latino de la Biblia”, en Homenaje al prof. L. Ficher, Madrid, 1971, pág. 479; J. L. Moralejo Álvarez, “Literatura hispanolatina V-XVI”, en J. M. Díez Borque (ed.), Historia de las literaturas hispanas no castellanas, Madrid, 1980, pág. 131; F. Bejarano Robles, Catálogo de documentos del reinado de Carlos I (años 1516-1556). Archivo Municipal de Málaga, Málaga, Diputación Provincial, 1994; V. González Sánchez, Málaga: perfiles de su historia en documentos del Archivo Catedral (1487-1516), Málaga, 1994; M. T. López Beltrán, Educación, instrucción y alfabetización en la sociedad urbana malagueña a finales de la Edad Media y principios de la Edad Moderna, Málaga, Servicio de Publicaciones e Intercambio Científico de la Universidad, 1997; F. Talavera Esteso, “Los commentaria del Brocense a los Emmblemata de Alciato y los Scholia de Juan de Valencia”, en J. M. Maestre, J. Pascual y L. Charlo (eds.), Humanismo y pervivencia del mundo clásico, Homenaje al prof. Luis Gil, Cádiz, Servicio de Publicaciones de la Universidad, 1997, págs. 445-452; F. Talavera Esteso, Juan de Valencia y sus Scholia in Andreae Alciati Emblemata, Málaga, Universidad, 2001. Cayetano Alberto de la Barrera y leirado, Catálogo bibliográfico del teatro antiguo español, Madrid, 1860, pp. 415-416.

La reconquista de Loja en la literatura

Los Reyes Católicos toman Loja en 14861.
La reconquista de Loja en el Romancero. Gabriel Lobo Lasso de la Vega (Madrid, 1555-1615) publica en la Primera parte del Romancero y Tragedias de Gabriel Lobo Lasso de la Vega (Alcalá de Henares, Gracián, 1587) que contiene un romance «Romance de la toma de Loja». «En Loja estaba el Rey Chico».

José Luis Eugercios Arriero: "El romancero morisco de Gabriel Lobo Lasso (a propósito de un trabajo de Aurelio González)". The George Washington University (Madrid Study Center - UAM)

Manuel del Moral Morales (1907-1988)

Este escritor lojeno llamó mi atención cuando estaba en Granad. Visité a su hermana Carmen en el Paseo de la Bomba, 19, 1a. a raíz de haber leído su primer libro.

Estas son algunas de las obras de Manuel del Moral Morales (Loja, 17 de julio de 1907-) que he conseguido localizar:

Cosas de Oriente… De corte y cortijo. Novela. Granada, 1946. 313 páginas de costumbres hindúes y estampas bucólicas. Incluye el cuento «Sumisa entre flores» y la obra de teatro en 3 actos «El mentir de las estrellas».

Flores y espinas. antología. Verso y prosa. Hay un poco de todo: «Carro de las virtudes»es un poema moral en endecasílabos. «El paje y el halcón» es un sainete dividido en dos cuadros, inspirado en la leyenda de la rosa de W. Irving. La leyó en Radio Nacional. El autor quiere que se represente en Granada todos los días del Corpus. «El sueño de don Félix» es un «cuento místico», moralista y muy ligado a la escolástica (inspiración de MMM). «La trampa de Hefesto» es una novela corta para jóvenes que quieran conocer la forma de amarse a la antigua y a la moderna. «La Mil» es un cuento.

El divino refugio. Esta novela lleva prólogo de Mariano Tomás. Se viaja de Granada a Nueva York. Novela criminal en modo epistolar.

La casa moderna. Teatro en prosa. Sin estrenar.

Vergel de sabios, locos y poetas. Ediciones Albero, 1958 – 278 páginas. Llevaba por primer título el de Escuela de millonarios. En este ensayo crea el autor las «cláusulas de gradación secuente», que marca con un asterisco. Castán Palomar la resencionó en Dígame y José María Bugella en Patria de Granada. Esta obra incluye el poemario «Alas rotas», con multitud de dedicatorias.

Las gracias de Sancha. Estrenada en Granada en 1953. Teatro en verso. Alta comedia en tres actos inspirada en la leyenda de las dos discretas estatuas de W. Irving. LIbro muy bien editado. Mezcla escolástica y W. Irving. La alaba González Anaya.

La quiniela de Ramón. Teatro en prosa.

Secreto sin confesión. Teatro en prosa, 3 actos. Estrenada en Granada. Elogio de los escritores provincianos a partir de una escena de los Miserables de Víctor Hugo.

Antorcha para noveles. Granada: Tip. Borland & Cia., DL. 1963.- 268 p. Interesante libro para jóvenes escritores y periodistas, donde se dan una serie de consejos, en especial de lingüística, para el buen ejercicio de estas profesiones. Agradable obra de amena lectura. Se reeditó como Antorcha literaria con modificaciones.

Mi doctrina. Divagaciones filosóficas. Libro inédito.

Medio siglo de vanidades íntimo.

Pío Baroja: «Las furias» (1921)

Las Memorias de un hombre de acción es el título general de un ciclo de 22 novelas históricas compuesto por el novelista español Pío Baroja en torno a la figura de su antepasado, el conspirador y aventurero liberal y masón Eugenio de Aviraneta (1792-1872), e impreso entre 1913 y 1935.

Es un ciclo comparable a los 46 Episodios nacionales de Benito Pérez Galdós y aproximadamente sobre el mismo periodo histórico, aunque el escritor canario escribió algo más del doble de títulos que el escritor vasco. Baroja no sigue un orden cronológico y, aunque se documentó con tanto rigor como el propio Galdós, revolviendo incluso numerosos archivos para encontrar documentación sobre ese pariente lejano de su madre, el conjunto aparece como informe, revuelto y desordenado. Esta documentación se perdió durante la Guerra Civil cuando su casa en Madrid fue bombardeada.

En Las furias (1921) hay un capítulo titulado «Flor entre espinas» que tiene lugar en el verano de 1865 se cuentan varias anécdotas de Narváez, al que Aviraneta dice haber conocido en 1834 como miembro de una sociedad secreta liberal.

José de Cobaleda (c. 1604-1663)

La obra poética del regidor perpetuo de Loja, José de Cobaleda y Aguilar (c. 1604-1663) aún permanece sumida si no en el más completo olvido, en la penumbra de la indiferencia, a pesar de los diversos asedios críticos que se han ocupado de algunas facetas de la misma. De la vida de este ingenio granadino, hoy casi desconocido, de sus circunstancias y de sus líneas directrices, aparte de los escuetos datos que Ángel Pariente resumiera en 1987, poco más se puede decir:

José de Cobaleda y Aguilar (h. 1600-1657). Nacido probablemente en el pueblo granadino de Loja, de cuya ciudad fue regidor perpetuo. Es poeta de clara influencia culterana. Sus poemas están contenidos en el manuscrito 4.126 de la Biblioteca Nacional de Madrid, aún inéditos, salvo los publicados por Francisco Serrano Castilla […].

En efecto, la recuperación de la obra de este ingenio menor de la Andalucía barroca llegó de la mano de Serrano Castilla, autor de varios ensayos breves —bastante superficiales— sobre la obra del poeta lojeño. La citada gavilla de estudios aparecía dedicada a quienes él consideraba sus maestros: Emilio Orozco Díaz, cuyo magisterio reconoce en el ensayo de apertura, Emilio Alarcos Llorach, y otros. El latinoamericanista y experto en literatura del siglo xix Benito Varela Jácome compuso, para el primero de tales asedios ―que iba dedicado, justamente, a Emilio Orozco Díaz―, un prólogo bastante elogioso. No carece de interés encontrar, en aquellas páginas liminares, la identificación del «acendrado menéndezpelayismo» del crítico y editor, es decir, su gran conocimiento de la obra del maestro de maestros, Marcelino Menéndez Pelayo. Tal detalle no resulta baladí, ya que permite vislumbrar desde qué ladera iba a valorar la obra de Cobaleda y Aguilar, manifiestamente impregnada del estilo culto de signo gongorino, un estilo oscuro que le causaba poco o ningún agrado al estudioso decimonónico. [2. Juan Pérez de Guzmán dice: «D. José de Cobaleda y Aguilar nació en Loja, de donde en la edad madura fue Regidor perpetuo por derechos de la cuna, en los primeros anos del siglo XVII». [1. Francisco Serrano, al reproducir estq cita pone entre paréntesis la fecha: 1604?]

En su bosquejo biográfico, Serrano Castilla mencionaba también, apoyándose en Pérez de Guzmán, las estancias de José de Cobaleda «en Écija, Alhama, Jaén, Arjonilla, Granada, Córdoba y otras partes», así como su participación, de joven, en el túmulo poético de 1624 en honor al padre del Conde-Duque de Olivares. Por otro lado, el crítico falangista evocaría también la presencia de varias composiciones de un tal José de Cobaleda en las justas poéticas por el nacimiento de Carlos II, en 1661, para luego descartar la posibilidad de que pudiera tratarse de nuestro poeta oriundo de Loja.

Inmaculada Osuna ha contribuido a renovar el conocimiento de la poesía de José de Cobaleda, mostrando en especial la importancia de otro testimonio manuscrito, amén del 4.126 ―que a F. Serrano Castilla le sirvió de fuente única para sus investigaciones y que proyectaba editar―: el ms. 90-V1-9 de la Fundación Bartolomé March, signado anteriormente como Ms. 69 de la biblioteca granadina de los Duques de Gor, en la que se había custodiado hasta 19628. Este códice recoge, en efecto, buena parte de la obra de Cobaleda, así como la de otros dos ingenios granadinos de los mismos años: Sancho de Vargas y Varela y Sebastián Antonio de Gadea y Oviedo. Al haberse realizado expresamente, en 1685, para don Pedro Verdugo, hijo del primer Conde de Torrepalma, este manuscrito granadino puede considerarse un testimonio de capital importancia para la lírica del autor. En ese mismo trabajo, la profesora Osuna avanzaba una hipótesis interesante: según sus estimaciones se trataría, con el ms. 4.126 de la BNE, de una «recopilación [que] responde verosímilmente a un concepto de “obras completas”». La raccolta correspondería a un «fallido intento de publicación póstuma de sus obras en 1665, poco después de su muerte»11. En definitiva, la copia del ms. 90-V1-9 de la Fundación Bartolomé March, fechada «a 25 de septiembre de 1685», así como la posterior publicación de un pliego que recoge únicamente el texto del Panegírico a Carlos V del propio Cobaleda, opúsculo impreso probablemente en el año 1697, demuestran el sostenido interés hacia la obra del lojeño por parte de los círculos poéticos granadinos del Barroco tardío, recientemente estudiados por Almudena Marín Cobos.

Manuscrito 4.126 de las Obras póstumas divinas y humanas de Cobaleda, «recogidas por Jerónimo de Olivares Villaverde, vecino y natural de la dicha ciudad de Loja». Son 232 folios. Este manuscrito estaba preparado para la impresión. Tiene aprobaciones, introducción y dedicatorias. Está encuadernado en pergamino y la letra es del siglo XVII y de una sola mano. El manuscrito incluye las siguientes composiciones:

Panegírico al Sr. Emperador Carlos V (Granada, 1680?, 103 octavas reales.
23 sonetos, 1 burlesco.
9 canciones
Octavas sobre rogativas en Granada
60 y pico romances, endechas, juguetes y cillancicos.
Liras para el certamen del Sacramento de Ronda
Comedia de la conversión de San Eutasquio, antes llamado Plácido. En verso, sin terminar.

1624. Se publican los Epitafios de poetas andaluces al Conde de Olivares (Sevilla, 1624). En él publica Cobaleda junto 34 poetas andaluces.
1661. En Academia que se celebró en Granada… Granda 1661 se recogen poemas sueltos de un tal José de Cobaleda.
1662. En Descripción de fiestas… (Granad, 1662) se recogen poemas sueltos de JdC.

BIBLIOGRAFÍA

Rafael del Rosal y Fernando Derqui. Noticiass historicas de la ciudad de Loja. Granada 1957.
Antonio gallego Morell. Francisco y Juan Trillo de Figueroa. Granada, 1950, p. 21 y 44
Juan Pérez de Guzmán. Cancionero de la Rosa, tomo I, Madrid, 1891-92, pp. 363-366
Francisco Serrano Castilla: José de Cobaleda y Aguilar: ensayo sobre un poeta inédito del barroco español. Santiago, Tipografía Seminario, 1963 – 48 páginas. Este oscuro crítico desempeñó durante el régimen franquista las funciones de delegado provincial del Ministerio de Información y Turismo, entre 1948 y 1967. Como tal, es decir, en calidad de censor cultural durante la dictadura, destacó —de modo negativo— en La Coruña, antes de ser transferido a Oviedo, a partir de 1967 (Fernández, 2005).
Roland Béhar: «El panegírico en el Siglo de Oro: nuevas investigaciones. Sobre un elogio imperial tardío: José de Cobaleda y Aguilar y el Panegírico a Carlos V». Criticón. 132 | 2018, p. 155-173
José Simón Días.
Bartolomé José Gallardo.
Julio Cejador y Frauca.
Enciclopedia
Osuna, Inmaculada, «Recepción y creación poética: el ms. 90-V1-9 de la Fundación Bartolomé March y la poesía en Granada a finales del siglo xvii», Criticón, 103-104, 2008, pp. 93-117.
Osuna, Inmaculada, «Martín de Angulo y Pulgar y la imitación gongorina: notas sobre una relación de las fiestas de Loja en desagravio de la Virgen (1640)», en Compostella Aurea. Actas del VIII Congreso de la AISO, Santiago de Compostela, Universidad de Santiago de Compostela, t. I, 2011, pp. 365-373.
Pariente, Ángel, «Góngora y la poesía culterana», En torno a Góngora, Madrid, Ediciones Júcar, 1987, pp. 309-328, reed. en Caligrama: revista insular de Filología, 2, 1987, pp. 97-110.